Jubileo dominico

Jubileo en el aniversario de la partida de Domingo de Guzmán

A lo largo del año que abarcará del 6 de enero de 2021 al 6 de enero de 2022 celebraremos el aniversario de la partida de Santo Domingo de Guzmán.

El tema de la celebración del jubileo es En la mesa con santo Domingo. Este tema se inspira en la tabla de Mascarella, tabla sobre la cual se pintó el primer retrato de santo Domingo poco después de su canonización. Por tanto, celebraremos a santo Domingo no como un santo que se encuentra solo en un pedestal, sino como un santo que disfruta de la comunión en la mesa con sus hermanos, reunidos por la misma vocación de predicar la Palabra de Dios y compartir el don de Dios de la comida y de la bebida.

Nuestra celebración jubilar nos invita a reflexionar sobre estas cuestiones: ¿Qué significa para nosotros estar a la mesa con santo Domingo aquí y ahora? ¿De qué manera su vida y su trabajo nos inspiran y animan a compartir nuestra vida, nuestra fe, esperanza y amor, nuestros bienes espirituales y materiales, para que otros también se nutran en esta misma mesa? ¿Cómo esta mesa se convierte en mesa para compartir la Palabra y el Pan de Vida?

Hoy nos centraremos en la itinerancia de Domingo que animado por la compasión al ver la ignorancia que sufrían muchos y por amor a la Iglesia desfigurada con sus apariencias de poder, vivió apasionado por una humanidad fraterna como predicador de la gracia o favor de Dios que a todos nos  hermana. Por eso la itinerancia de Domingo es una exigencia de su amor compasivo hacia todos los seres humanos, una forma de permanecer fiel al Evangelio para todo el mundo.

“El mundo de hoy es creatividad; esta no es una palabra de moda sino una palabra clave de nuestro tiempo. Nadie puede vivir fuera de este ambiente. Esto que es verdadero para todo hombre, lo es especialmente para el fraile predicador que, en el anuncio de la Palabra eterna de Dios, debe ser contemporáneo de aquellos a quienes se dirige. Para la nueva mirada y para la disposición al cambio contamos con la fuerza misma de Dios y con la potencia misma de Cristo nuestra esperanza”.

“La misión dominicana desde sus orígenes fue y debe seguir siendo una misión de fronteras; exigió y exige de la comunidad dominicana la actitud y la práctica de la itinerancia, la movilidad, el continuo desplazamiento hacia nuevas fronteras”.

El profeta itinerante en y desde comunidad que fue Santo Domingo es el signo y la referencia para los dominicos y dominicas que vivimos en un tiempo de mudanza y en una Iglesia que “acompaña a la humanidad en todos sus procesos por más duros y prolongados que sean” (papa Francisco).