En el V Centenario de San Luis Bertrán, Valencia y nuestra Provincia de España-Portugal vuelve la mirada a uno de sus hijos más luminosos. Nacido hace quinientos años en esta tierra mediterránea, patrono de Valencia, dominico apasionado, misionero incansable y hombre de Dios, San Luis Bertrán sigue hablándonos con una fuerza sorprendentemente actual.
Fue amante de la oración y del estudio, convencido de que solo desde el silencio interior y la búsqueda sincera de la verdad se puede servir de verdad a los demás. En un tiempo de tensiones, cambios y conflictos, eligió el camino exigente de la fidelidad, la coherencia y la entrega. Su vida nos recuerda que no hay misión fecunda sin raíces profundas, ni palabra que transforme si antes no ha pasado por el corazón orante.
Como misionero dominico, cruzó mares y culturas para anunciar el Evangelio con respeto, valentía y ternura. No buscó imponerse, sino convencer con la verdad vivida, con la cercanía y el testimonio. Hoy, cuando tantas personas se sienten cansadas, desorientadas o divididas, su ejemplo nos invita a ser puentes, a hablar menos desde la confrontación y más desde la escucha, la humildad y la esperanza.
Celebrar este V Centenario no es solo recordar el pasado, sino reavivar una actitud: confiar en que el bien es posible, que la oración sostiene, que el estudio ilumina y que cada gesto de amor sincero puede cambiar el mundo, empezando por lo pequeño y lo cotidiano.
Que San Luis Bertrán, patrono de Valencia y de nuestra Provincia de España-Portugal, nos inspire en estos momentos a vivir con profundidad, a buscar la verdad sin miedo y a caminar con fe serena, sabiendo que incluso en tiempos difíciles, Dios sigue obrando a través de corazones disponibles.



